La piscina descubierta más larga del mundo, Singapur


 

Con crisis o sin crisis, parece que los récords siguen motivando a mecenas arquitectónicos y promotores inmobiliarios. Hay negocio en el XXL. El último logro, la piscina descubierta más larga del mundo, bate tantas marcas que cuesta describir su arquitectura a partir de una sola. Se trata del nuevo icono de Singapur.

El Marina Bay Sands es un hotel formado por tres torres de 55 pisos coronadas por la ya famosa piscina al aire libre (150 metros), sobre una plataforma más larga que la Torre Eiffel tumbada y ubicada a 200 metros del suelo, literalmente sobrevolando el aire de la ciudad. Pero hay más récords. Más allá de conseguir que nadar se convierta en volar, las tres torres, unidas en la planta veintitrés, son el edificio que más rápidamente se ha levantado nunca en Singapur (a razón de una nueva planta cada cuatro días). Las 2.561 habitaciones comparten edificio con 300 tiendas de lujo y seis restaurantes.

Gastronomía, comercio y descanso conviven con piezas artísticas tan monumentales como la nube de Antony Gormley -suspendida en el atrio de la primera torre entre los pisos 5 y 12-, que pesa 14,8 toneladas. Así, el complejo hotelero es, de nuevo, otro récord, el edificio que mayor inversión ha hecho en obras de arte –asimiladas a la arquitectura, se entiende-. De hecho, además de centro comercial y hotel, el conjunto cuenta con un teatro (que acogerá musicales de Broadway), un auditorio y ¿lo adivinan? un museo de arte.

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